Son un pequeño ejército que
utiliza las nuevas tecnologías como arma. Se les llama
teletrabajadores y su avance en el mercado laboral parece
imparable. Es difícil determinar su número, pero algunos
expertos aseguran que en España son más de 100.000 y más de
1,2 millones en Europa.
Son personas que desarrollan su
actividad profesional en cualquier momento y lugar, fuera del
emplazamiento usual de trabajo, sin estar atados a una mesa de
oficina.
Asesores laborales,
publicistas, vendedores, traductores, consultores, médicos,
docentes, editores, arquitectos, oficinistas... Las nuevas
tecnologías les permiten conseguir esa flexibilidad tan
necesaria para adaptarse a la globalización del mercado de
trabajo.
Cada vez son más las pymes que
muestran interés por este tema. Oficinas más reducidas,
reducciones en costes de desplazamiento y ahorros del 20 por
ciento o 40 por ciento son argumentos tentadores.
Este cambio es posible gracias
a tecnologías como la tarjeta de datos PCMCIA, un nuevo
dispositivo para portátiles que permite la conexión a
Internet a alta velocidad, en cualquier situación.
Ahora, las personas pueden ser
productivas en cualquier momento y lugar. Pueden moverse por
la oficina, sentarse con un colaborador o en una reunión.
Incluso es posible trabajar desde casa, en una cafetería, en
el hotel o en el aeropuerto.
Acceder a Internet desde
cualquier punto de la geografía es posible gracias a las
operadoras de telefonía móvil, que, con ayuda de tarjetas
conectadas a un ordenador portatil, ofrecen la posibilidad de
realizar consultas de todo tipo en Internet sin necesidad de
obligar al usuario a anclarse a un cable, ni a una red Wi-Fi.
Esta realidad lleva años en el
mercado, pero ahora ha dado un nuevo paso con la introducción
de servicios HSDPA. Éstos permiten alcanzar velocidades
similares al ADSL, cinco veces mayor que su antecesora (UMTS).
Con esta tecnología es posible
navegar con banda ancha desde cualquier lugar en el que haya
cobertura. De ese modo, los usuarios pueden acceder a
Internet, Intranet o Correo electrónico desde su portatil, móvil
o PDA, a las altas velocidades que ofrecen las redes de
Tercera Generación, pero con precios que se asemejan ya a los
que actualmente ofrece la telefonía fija.
Una solución para las pymes
que permite ahorrar costes de infraestructuras, aumentar la
flexibilidad y doblar la productividad de los trabajadores.
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