Enero de 2004

 

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Equipos: cómo tener un grupo de alto rendimiento
Para tener un equipo de trabajo de alto rendimiento es fundamental fijar un objetivo común, asignar claramente las tareas y responsabilidades y generar un ambiente de confianza.
 
 
Dos trozos de madera unidos pueden aguantar más peso que el que sostienen ambos por separado. Según Juan Mateo, consejero delegado de la consultora Make a Team, pasa lo mismo en las empresas: "El resultado de un trabajo realizado en equipo es superior a la suma de los esfuerzos individuales de los profesionales. Por eso, es importante que los jefes aprendan a dirigir sus equipos".

Lo primero es fijar un objetivo común que dé identidad al grupo. "Hay que definir muy bien la misión para que tengan muy claro cuál es la meta que se persigue, para qué trabajan y qué aportan al resto de la organización", explica Emma de Llanos, directora del departamento de recursos humanos de la Escuela de Alta Dirección y Administración (EADA). "No hacer esto, que es bastante sencillo, a la larga suele traer problemas", añade. El siguiente paso es organizar el equipo mediante una clara asunción de tareas y responsabilidades. "Cada miembro debe conocer sus objetivos, su interrelación con los de sus compañeros y cuál va a ser su contribución a la misión del grupo", resalta De Llanos.

A partir de aquí, el jefe tiene que hacer una evaluación continua y dar feedback de cómo se está trabajando. "Si se le pone fecha, es que se está haciendo mal. Un buen entrenador conoce en todo momento las sensaciones de su gente. La comunicación tiene que ser constante", dice Mateo. Sin embargo, no se puede decir que un equipo es de alto rendimiento si sus resultados no lo demuestran. Por eso, es necesario establecer unos indicadores de gestión que permitan medir la eficacia del trabajo.

Generar confianza
Uno de los aspectos más difíciles a la hora de gestionarlo es conseguir que se comprometan y que se involucren al cien por cien con el proyecto. Mateo explica que "en el mundo del deporte hay algunos técnicamente muy buenos que no se entusiasman y no consiguen buenos resultados". Que el jefe genere un ambiente de confianza es imprescindible para que los profesionales sean capaces de asumir riesgos en sus decisiones y en sus iniciativas. "El responsable del grupo tiene que darle la misma importancia al aspecto humano de sus colaboradores que al técnico. Así trabajarán más a gusto y eso repercutirá en la cuenta de resultados", señala Mateo.

Conseguir los objetivos con un estilo de dirección basado en el ordeno y mando también es posible, aunque Juan Ramón García, director de proyectos de Actúa, destaca que "un buen ambiente marca la diferencia entre un resultado normal y uno excepcional. Si no hay confianza, al final, los empleados se limitan a hacer lo justo". La mayor dificultad radica en que ésta no se puede mandar o exigir, sino que "es algo que se tiene que trabajar poco a poco para poder sacar el máximo potencial del colaborador", explica De Llanos.

La complementariedad de los miembros es una de sus armas más importantes del equipo. Según García, "cuanto más heterogéneo, más riqueza de conocimientos y experiencias". Sin embargo, el líder debe solucionar los problemas que genera la diversidad y la interdependencia de tareas. "Aquí, la equidad juega un papel fundamental, porque se suele acabar abusando de los miembros que siempre responden y estos, al final, se queman", destaca De Llano. En este aspecto, la recompensa juega un papel muy importante. "Pero hay que hacerlo bien, porque si se premia indiscriminadamente pierde valor", dice García.

Respecto a la motivación del grupo, los expertos destacan que lo primero que hay que hacer es centrarse en lo que desmotiva.

"Trabajar en red aumenta la eficiencia"
Carolina Caparrós, directora de recursos humanos de Sun Microsystems Ibérica, forma parte de un equipo que trabaja en red a nivel mundial. "Este sistema reduce la espontaneidad y obliga a los miembros a ser más rigurosos y organizados. Antes de cada reunión virtual, se establece una agenda con los temas que se van a tratar y se envía por correo electrónico la documentación que se va a utilizar", señala Caparrós. "De esta forma, se centran mucho los objetivos y no se pierde tiempo. Así, la eficiencia y la productividad del equipo es mayor", añade.

Respecto a las intervenciones, destaca que "aumenta el grado de participación de todos los miembros del equipo y se evita que algunos monopolicen la conversación como ocurre a menudo en las reuniones presenciales". Aunque en Sun Microsystems utilizan un buscador de personas -permite ver la fotografía y la información de los 35.000 empleados de la multinacional- para conocerse mejor, organizan encuentros físicos cada tres o seis meses. "Estas reuniones se centran más en conocer a los miembros del equipo que a lo estrictamente profesional", añade. Aunque reconoce que trabajar en red cuesta al principio, señala que "este sistema permite que valoren tu trabajo por los resultados obtenidos".

Juan Fajardo / Madrid.- Extraído de www.expansionyempleo.com
Excmo. Colegio Of. de Graduados Sociales de Alicante