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Aunque
es cierto que las características físicas y la concepción
espacial del lugar de trabajo son factores secundarios a la
hora de lograr la excelencia en las organizaciones, nadie
puede negar que lograr un clima laboral satisfactorio pasa
necesariamente por esta clase de consideraciones.
Desde
hace algún tiempo, los expertos propugnan la adaptación de
las oficinas a las nuevas tendencias y concepciones
espaciales, las cuales, aseguran, además de contribuir más
eficazmente a la mejora del clima laboral, son también más
eficaces en la reducción de costes.
Claro
está que esta clase de actuaciones son difícilmente
evaluables y, por tanto, resulta prácticamente imposible
atribuir, pongamos por caso, una mejora en la productividad a
una inversión en la decoración o la arquitectura interior de
la oficina. Pero, cuando menos, es necesario mantenerse
informado acerca de estas propuestas. Estas son las
reflexiones de Camilo Agromayor, Director General de Ofita,
empresa experta en gestión de espacios y primer fabricante de
mobiliario de oficina.
Dice,
pues, Agromayor que en la cultura empresarial de las
organizaciones hoy prevalecen las estructuras horizontales,
sin jerarquías, y las políticas de puertas abiertas, sin
barreras que dificulten la comunicación entre las personas.
Actualmente la tendencia es la de aumentar las zonas abiertas
y las áreas diseñadas para la comunicación, en las que
fluyen libremente el talento, la creatividad y las ideas de
las personas.
El
auge del trabajo por proyectos, convierte a la flexibilidad en
una prioridad absoluta. Se precisan, pues, espacios que
permitan los cambios continuos y adaptables a las formaciones
de nuevos equipos, a las nuevas estructuras, a las nuevas
formas de trabajo y a la evolución de las tecnologías.
Los
entornos de trabajo tienden a socializarse, bien sea con
espacios compartidos por equipos o con zonas comunes. Una
tipología en auge son los espacios informales: zonas de club
semejantes a las salas ejecutivas de los aeropuertos, cafeterías,
billares, espacios de descanso, etc. Su finalidad es fomentar
las relaciones entre los empleados, humanizar las oficinas,
favorecer la creatividad y aumentar la calidad de vida en el
trabajo.
Por
otra parte, la mayor flexibilidad y movilidad, así como un
mayor trabajo en equipo hacen que cada vez más gente pase
menos tiempo en un puesto de trabajo concreto (esté o no
dentro de la oficina).
Por
esta razón, cada vez más empresas recurren a alternativas a
los puestos de trabajo personalmente asignados. Estas nuevas
soluciones les permiten una utilización más racional del
espacio, que se diseña y distribuye en función de la
presencia real de los trabajadores y no de su número
absoluto.
En
resumen, y para terminar, estos son los parámetros más
importantes en la concepción de las oficinas modernas:
- Las
oficinas se diseñan en torno a procesos, formas de
trabajo y funciones y no a jerarquías como en la oficina
tradicional.
- Se
reduce la superficie requerida por las empresas para su
ubicación y también el espacio asignado a cada
trabajador.
- El
espacio deja de ser propiedad de cada trabajador porque el
trabajador ya no siempre ocupa el mismo espacio.
- Disminuye
cerca de un diez por ciento el número de despachos en las
empresas e incrementan los puestos de trabajo abiertos.
- Aumenta
considerablemente la superficie destinada a salas de
reuniones.
- Se
reduce la superficie dedicada a archivos.
- Aumenta
el espacio dedicado a los servicios (cafeterías, office…)
y las áreas de descanso u ocio, consideradas como zonas
de relación/comunicación.
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