|
La relación empresa-consultoría es una
relación (en ocasiones incomprendida) de amor-odio. La
consultoría, por un lado es un servicio teóricamente muy
interesante pero infrautilizado por parte de las empresas. Por
otro lado hay muchos casos de empresas insatisfechas…. En ese
artículo intentamos guiar a una organización de la manera más
objetiva posible a través del proceso de valoración de una
consultoría.
¿Por qué las empresas necesitan
consultoría?
La consultoría es un servicio de alto valor añadido
que consiste en ayudar a sus clientes a mejorar sus resultados.
Quizá las ventajas de la consultoría se
pueden resumir en cuatro puntos:
- Disponer de expertos en un
área (o varias): Una consultoría dispone de una serie de
profesionales expertos en determinadas áreas con
conocimientos y experiencia contrastadas.
- Objetividad y claridad ya
que aportan una visión externa a la empresa. Muchas veces
ser parte de la situación (o del problema) hace que no se
vea la realidad con la suficiente claridad. Sólo con tener
una visión externa hace que un consultor aporte valor.
- Poder afrontar importantes cambios
en un corto período de tiempo. Debido a que los equipos de
consultores pueden estar formados con importantes recursos y
su habilidad para gestión del cambio hace que se puedan
afrontar grandes proyectos en un período limitado de
tiempo.
- Habilidades de gestión del cambio.
Los consultores deben tener habilidades para gestionar el
cambio organizacional. Sin embargo es habitual que en el
interior de una organización, las personas propias de la
organización no tengan esta competencia debido a que no es
habitual el cambio en el día a día de una organización.
- Visión global: haber
participado en diversos sectores y organizaciones permite
aportar una visión global de las mejores prácticas tanto
sectoriales como de otros sectores.
¿En qué tenemos que basarnos para
valorar los servicios de consultoría?
Es habitual que todos, cuando valoramos algo
por primera vez, no tengamos el suficiente conocimiento de los
distintos parámetros para hacerlo correctamente. La primera vez
que compramos un coche no lo compramos del todo bien: a unos se
nos olvidó mirar el maletero, a otros mirar los asientos
traseros, a otros el consumo… pero siempre que se compra un
producto/servicio complejo por primera vez, es complejo.
Por ello, intentamos en este artículo darle
una guía para evaluar sus potenciales "socios" en un
proyecto de consultoría.
Cuando se están evaluando servicios de
distintas consultorías para un proyecto, en el proceso de
evaluación parece que todas las ofertas son parecidas y además
en muchas ocasiones tienen honorarios muy distintos. Esto es
debido a que en el mercado existen consultorías de muy
distintos perfiles y también en muchas ocasiones se comparan
"peras con manzanas", es decir, que se comparan
ofertas con alcances distintos.
Para aclarar la situación, los elementos que
le aconsejamos que evalúe son:
- Equipo. El equipo de una
consultoría es el elemento clave para el éxito de los
proyectos. En consultoría no se venden máquinas, es un
negocio de personas. Es habitual encontrar casos en los que
básicamente se valora la marca o la "imagen" pero
no nos equivoquemos… el parámetro clave para el
desarrollo de un proyecto es el equipo. Por ello, conocer
exactamente la calidad del equipo es un elemento clave. Para
ello, profundizar y conocer qué personas van a estar
asignadas al proyecto es una práctica muy interesante.
- Compromiso. Actualmente,
una consultoría debe ser un "socio" de su
organización para alcanzar el éxito del proyecto y no un
proveedor más. Por ello, los integrantes de la consultoría
deberán tener un compromiso total con el desarrollo y éxito
del proyecto teniendo -incluso- una parte de sus honorarios
ligados al éxito del proyecto.
- Conocimiento en
profundidad del problema en cuestión y casos de éxito en
proyectos similares. Obviamente -y como se ha comentado
anteriormente- uno de los valores más importantes que
aporta una consultoría es el conocimiento, por lo que
comprobar el conocimiento real del equipo que se va a
asignar al proyecto es una buena práctica.
- El alcance del proyecto.
Es habitual que se comparen dos proyectos en el que se están
comparando distintos alcances, es decir, exija a la
consultoría que especifique perfectamente cual es el
alcance del proyecto y qué actividades y funciones va a
asumir y cuales no.
- Metodología. Una compañía
de consultoría ha de tener una metodología sólida y
contrastada ya que es la única manera de conseguir llevar
al éxito el proyecto tanto en generación de valor para el
cliente como en plazos. También es interesante que pida la
metodología a la consultoría para ver su grado de
desarrollo y calidad.
Otros elementos que se suelen "sobrevalorar"
son:
- La marca. El éxito del
proyecto no tiene nada que ver con la marca. El éxito del
proyecto lo conseguirá el equipo de trabajo (su compromiso,
su conocimiento y experiencia) y la metodología. Ser una
firma muy grande, ser cara, etc. no son -en absoluto- garantías
de éxito en un proyecto de consultoría.
- El precio. Este parámetro
se suele sobrevalorar. Hay que tener en cuenta que en
consultoría, los proyectos deben alcanzar proyectos que
mejoren radicalmente los resultados de negocio por lo que,
en ese caso, el precio de los servicios no es significativo
para los resultados que aporta. Por ello, lo mejor es que
antes de entrar al proyecto se analice la rentabilidad del
proyecto, es decir qué resultados va a alcanzar y qué
recursos (humanos y económicos) se deberán asignar.
¿Por qué a muchas empresas les
cuesta comprar consultoría?
La respuesta es sencilla. En numerosas
ocasiones las empresas entienden que la consultoría es cara
para los resultados que aporta.
Cuando el mercado no estaba maduro, ha habido
muchos casos de "explotación del cliente" con lo que
el mercado está un poco "quemado" de contratar
consultores con grandes palabras pero con muy pocos resultados.
Por ello, lo que debe exigir a su firma de
consultoría es:
- Resultados. Debe obtener
resultados tangibles de las acciones de consultoría
realizadas. No se deje llevar por resultados intangibles y
de difícil valoración. Un trabajo bien hecho tiene unos
claros resultados asociados.
- Compromiso. Debe ver la
empresa de consultoría como un "socio" que se
comprometa con usted para conseguir los resultados
anteriormente comentados llegando incluso a tener parte de
los honorarios ligados a los resultados del proyecto.
- Un equipo con garantías y
asignado a su proyecto.
- Una metodología
contrastada
¿Hacia donde va el mundo de la
consultoría?
Para aportar valor al cliente, está claro que
el mundo de la consultoría va hacia una convergencia total
entre el negocio de la consultoría y el de las Nuevas Tecnologías
de la Información (ERP, CRM, SCM, BI …).
Las Nuevas Tecnologías de la Información
pueden contribuir a mejorar los resultados de las empresas de
una manera radical pero para ello se necesita tener una visión
tanto desde el punto de vista de negocio (estrategia, procesos y
personas) como de tecnología, para poder valorar qué
herramientas tecnológicas nos pueden ayudar a conseguir los
resultados de negocio deseados.
Sólo las consultorías que puedan ofrecer un
servicio integral en ambas áreas - de una manera real- podrán
aportar el suficiente valor a sus clientes.
Como conclusión de este artículo, evalúe en
profundidad las posibilidades que se le ofrece en cada caso e
invierta tiempo en el proceso de valoración y elección de una
consultoría ya que debe ser un "socio" que le aporte
mejoras radicales de resultados en su organización.
|