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Como
es sabido, la política de prejubilaciones que durante en los
últimos años han venido observando muchos empleadores, con
la aquiescencia de sindicatos y administraciones, está
llegando a su fin. Ha sido una época de uso y abuso de esta
controvertida herramienta, con la consecuencia de que,
actualmente, bastante menos de la mitad de los trabajadores de
entre 55 y 64 años se mantienen en activo.
Con
las nuevas restricciones normativas, la frecuencia de
prejubilaciones va a descender, o prácticamente a
desaparecer. La situación se va a modificar por completo, y
es evidente que ello va a repercutir sobre la gestión de
empresas y organizaciones, pero ¿cómo y en qué medida va a
repercutir?
El
informe de Esade denominado Estudio sobre la influencia de
la desaparición de las prejubilaciones en las empresas españolas,
dirigido por el profesor Luis F. Rodríguez, trata de
proporcionar algunas claves para la evaluación de la que va a
ser la nueva situación.
Para
ello, los autores han sondeado la opinión de diversos grupos
y colectivos implicados directa o indirectamente en el fenómeno
de la desaparición de las prejubilaciones, de entre los que
destaca especialmente el segmento de la alta dirección y los
mandos intermedios.
Las
respuestas obtenidas constituyen valiosos datos para comenzar
a formarnos un criterio, o, simplemente para reflexionar sobre
la cuestión; estos son algunos de los resultados que se
desprenden de las contestaciones del colectivo de la alta
dirección, así como de algunos profesionales y observadores
independientes:
- La
mayoría de los directivos opinan que la desmotivación,
la frustración y la mala gestión de las expectativas que
sus empresas están haciendo sobre estos temas, podrían
llegar a tener unas repercusiones de gran calado sobre las
empresas, que al ser cuantificadas, se sitúa en una
afección que se moverían entre una influencia negativa
sobre las ventas de un 10 y un 15 por ciento, así como
una repercusión negativa sobre el EBITDA de en torno al
16 por ciento.
- Los
directivos consultados creen también que el perfil tipo
de trabajador que va a verse (negativamente) afectado por
el fin de las prejubilaciones será el de un varón, con más
de 15 años en la empresa, no titulado y no perteneciente
a los niveles ejecutivos.
- Las
principales consecuencias de la no prejubilación para el
trabajador son la desmotivación, la ruptura de
expectativas futuras, la ansiedad, la pérdida de
confianza en la empresa, la frustración ante el futuro y
la incapacidad para afrontar los años venideros dentro de
la misma empresa. Ciertamente, existe un sector de
trabajadores que prefiere no prejubilarse ya que piensan
que no se adaptarían a su nueva situación y prefieren
seguir trabajando.
- El
80 por ciento de los directivos consultados considera que
la Administración Pública debería implicarse en este
problema que se les avecina a las empresas, principalmente
financiando planes de revitalización del colectivo
afectado. Debería prestar ayudas a las empresas que no
pueden permitirse mantener unas plantillas tan altas y
unos trabajadores que no producen los rendimientos que
deberían y no pueden acudir a planes de prejubilaciones
para solventar estos problemas.
- Entre
los planes propuestos por los directivos para revitalizar
a este colectivo destacan: a) Concentrar o Reducir la
Jornada laboral o b) Proporcionar al "no
prejubilado" un Cambio de Tareas donde él se sienta
cómodo dentro de la empresa y c) Pueda aportar todos sus
conocimientos adquiridos (Mentoring) a lo largo de muchos
años de experiencia. La concesión de ayudas directas o
ayudarles a emprender son también posibilidades para
reactivar al colectivo afectado por la no prejubilación.
- Según
expertos consultados, aunque no existe un único síntoma
al efecto de la no prejubilación, principalmente se
producirá la desmotivación del trabajador, con la
consecuente pérdida de eficiencia y productividad dentro
de la empresa. Las acciones clave para tratar de paliar
estos efectos serán: a) reducir su jornada laboral o
concentrarla; b) fomentar el trabajo desde su casa; c)
desarrollarle como Mentor; d) favorecer su aprendizaje; e)
realizar movilidad entre departamentos y cambiar las
tareas; y f) fomentar periodos sabáticos.
Añadir,
por último que según las estimaciones de diversos
observadores, recogidas en este mismo informe de Esade, el
principal sector que se verá más afectado por las
"no" prejubilaciones será el sector servicios,
siendo, dentro de éste, el sector bancario donde más se
puede apreciar la posible incidencia de la desaparición de
las prejubilaciones. Le siguen el sector industrial y el de
las telecomunicaciones, prácticamente en la misma proporción.
El
tipo mayoritario de empresa que se verá afectada son las de
un tamaño superior a los 10.000 trabajadores, siendo las
multinacionales las que correrán más riesgo.
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